El pilates me cambió la vida.
Y por eso llevo 16 años ayudando a que se la cambie a mis alumnos.
Empezó con una lesión
El pilates llegó a mi vida en un mal momento: una lesión muscular y del sistema nervioso me tenía limitada y sin saber qué hacer. Empecé a practicar pilates casi como último recurso… y en ocho meses la lesión había desaparecido.
Aquello no fue solo recuperarme. Fue descubrir que el movimiento controlado podía devolverme la calidad de vida. Me impresionó tanto que decidí formarme y dedicarme a esto en cuerpo y alma.
Hoy no lo vivo como un trabajo, sino como una vocación: ayudar a otras personas a sentir lo que yo sentí.
— María Dolores Escribano
Preparada para tratar de verdad
Tengo titulación específica en el tratamiento de patologías a través del pilates: escoliosis, hernias, suelo pélvico, hiperlordosis y reeducación postural. Me formo para poder adaptar cada ejercicio a cada cuerpo con criterio.
Pendiente: listar los títulos y certificaciones exactas que aporte María Dolores.
Aquí no hay clases en serie
- Preparo cada clase según lo que necesitas ese día, no según una rutina fija.
- Grupos reducidos y trato cercano: te conozco y sé a dónde quieres llegar.
- Responsabilidad ante todo: si algo no es bueno para ti, no lo hacemos.
- Mi pasión se nota: disfruto viéndote mejorar, y eso te lo llevas en cada sesión.
Un espacio para cuidarte
Imágenes de stock — se sustituirán por fotos reales del centro.
Me encantaría conocerte y ayudarte
Cuéntame qué necesitas y empezamos cuando tú quieras.